27/5/08

Cuando no se ve el dolor


Me gustaría hablar de la FIBROMIALGIA.
Es una enfermedad de origen desconocido que causa dolor crónico generalizado y localizado en el aparato locomotor: zona cervical, occipital, trapecios, hombros, parte proximal de los brazos, zona lumbar, muslos, parte anterior de las rodillas, los antebrazos, los carpos, las manos, los tobillos y los pies. Reconocida por la OMS en 1992, la FIBROMIALGIA es un problema de salud pública de gran magnitud por su alta prevalencia en la población general adulta, el desconocimiento de sus posibles causas y de los mecanismos que la producen. Sin olvidar, claro está, la ausencia de un método curativo y la insatisfacción de los pacientes así como de los profesionales de la medicina con el tratamiento actual. Además del dolor, continuo e insoportable, y la fatiga las personas con FIBROMIALGIA experimentan otros síntomas: alteración del sueño, sensación táctil anormal en manos o piernas, hipersensibilidad sensorial, rigidez generalizada o localizada al levantarse, contracturas en diversos grupos musculares, temblor, sensación de tumefacción en manos y otras áreas corporales, mareo o inestabilidad, hipersudoración, sequedad de mucosas, palpitaciones, alteración de la atención, déficit de memoria reciente, variación de la expresión verbal, ansiedad, o cambio en el estado de ánimo, entre otros.

Intento pensar en cómo sería mi vida sintiendo un dolor constante, debe ser algo parecido al malestar que se siente con 38 de fiebre o cuando no has dormido ni un minuto durante dos noches seguidas, quizá peor. Seguramente el mayor dolor es cuando tienes la enfermedad y los demás te tratan de desquiciado, hipocondríaco o cosas del estilo, puesto que es una enfermedad que no se ve en el cuerpo, no hay signos externos salvo la cara desencajada del enfermo, no se diagnostica con ninguna prueba de laboratorio y no tiene ni vacuna ni cura. Reclamo a las personas que tienen cerca a alguien con FIBROMIALGIA que no juzguen, critiquen, comparen o duden, que ni si quiera se compadezcan. Tienen dolor pero son fuertes, alegres, valientes y emprendedores como cualquiera, según sea la tregua.

A mi madre:
Algún día desaparecerá el dolor, despertarás sin las marcas que dejan en tu piel el roce de las sábanas. Sé que tiene que ser así, que podrás pasear sin miedo a quedarte varada en la calle, que los abrazos serán amables con tu espalda.
Espera paciente a que el viento se suavice, que el agua se ablande, que se funda el acero.
Que el dolor te deje paso.
Mientras tanto, aquí me tienes.

9 comentarios:

La estatua del jardín botánico dijo...

Mucho ánimo. Besos.

Gracia dijo...

Muy linda la dedicatoria. Mil besos a las dos.

Retrack dijo...

Hola. Es la primera vez que me paso por aquí. Creo que nos conocemos de un día en una terraza cacereña. En cualquier caso, lo único que puedo decir es ¡ánimo! Saludos

lamoni dijo...

No sabes como lo siento... yo conozco dos personas que la padecen y es realmente terrible no saber como ayudarlas...
Yo me decanto por la curación con besos, que no ayuda mucho en el dolor del cuerpo pero si en el del alma.

Un besico grande para ti y mil para tu madre

Ladelmedio dijo...

Gracias a Estatua y Retrack por vuestros ánimos. Gracia, esos besos son reparadores. Lamoni, le diré a mi madre que tiene mil besos de tu parte, seguro que le encanta!

isabel dijo...

Gracias por hacer ver a los demás el sufrimiento incomprendido, gracias por saber expresar lo que siempre he querido explicar y no sabia como. Se lo acabo de leer a mamá y para ella ha sido la mejor medicina que se ha podido administrar hoy.
Gracias

Sibyla dijo...

Me ha emocionado enormemente las palabras que edicas a tu madre.
Son un verdadero manifiesto de amor!

Deseo toda la fuerza del mundo para ambas, para que podáis sobrellevarlo de la mejor manera.

Mucho ánimo!
Besos:)

Mar dijo...

Cuanto lo siento. Es una emfermedad que me pone los pelos de punta y las emociones a flor de piel.
Un beso enorme y mucho ánimo para las dos.

Anónimo dijo...

He llegado a tu blog desde el blog de Bego, al que llegué desde el de Nieves Hidalgo.

He decidido dejar mi comentario aquí por el tema que tocas, porque me ha encantado tu dedicatoria y porque yo también tengo fibromialgia. Os deseo lo mejor a las dos.

Un beso,

Marilo