30/1/10

La vida de los otros


Desde arriba podía verlo todo sin que nadie supiera que tenía como costumbre observar a los demás. No era curiosidad,  sencillamente se sentía bien mirando otras vidas. Cuando caía la noche trepaba al tejado para sentarse a esperar. Y esperaba.
Podía ser que no ocurriera nada, entonces miraba el cielo y se sentía la única persona del mundo que hacía eso. Ser la única que mira el cielo es algo mágico.
Adoraba ver cómo se iban apagando las luces en las ventanas, cómo se iba rindiendo la noche al silencio e imaginaba  el sueño ocupando los ojos de la gente, sentía el tacto agradable de las sábanas en el cuerpo y el beso de buenas noches. Buenas noches, decía para sí.
Entonces escuchaba algún ruido e inmediatamente se concentraba en cada movimiento, en cada minúsculo detalle y permanecía muy quieta para no estorbar. Si se movía podía ser que las cosas no sucedieran igual, que nunca más salieran los solitarios a pasear, que la luna no volviera a brillar o que los amantes no se pudieran abrazar. Los abrazos más tiernos se dan por la noche y las palabras más bellas, también. Por eso le gustaba vigilar la noche, por si alguna palabra quedaba suelta.
Sólo cuando la noche se quedaba inmóvil volvía a casa y apagaba la luz esperando que alguien desde su tejado estuviera mirando su ventana.

Ilustración: Skasia

11 comentarios:

Lucía Corujo dijo...

Qué bonito el quedarse quieto para que nada cambie y tratando de cazar palabras perdidas.
Yo prefiero creer que hay más gente mirando las estrellas a la vez que yo, jeje.

Besos :)

fran dijo...

mira al cielo esta noche
con paciencia
espera
el espectaculo de esa luna llega muy dentro
hasta que la noche te venza

La estatua del jardín botánico dijo...

Qué curioso. Leer los blogs de los otros es como asomarse a su vida sin ser visto y, al mismo tiempo, esperar que alguien te vea.

dANIEl dijo...

Tu blog es esa ventana a la que miramos los te visitamos.

Kamra dijo...

Estar, observar, atento, tranquilo ver cómo ocurren las cosas y no perder detalle, y siempre teniendo a la luna como testigo.

Mil besos dulces de luna

Gracia dijo...

Es curioso la de cosas que suceden por la noche cuando la mayoría de la gente está durmiendo. Estuve trabajando una temporada por la noche (salía a las 3 de la mañana) y cuando iba en el autobús de vuelta a casa me encantaba mirar por la ventanilla lo que sucedía en la ciudad. Entre semana, cuando muchos duermen hay otra vida, es como si fuese un mundo paralelo...

CANELA dijo...

Hemoso! hermosas tus palabras y hermosa la noche; como para no observarla...

Beso.

Manuel dijo...

Historias para soñar...

Art. dijo...

Es más emocionante las peleas, sí! Asi comprobamos cómo de mayor se ha hecho uno y como va madurando el otro.

De todas formas te cuento un secreto: yo también soy del medio! Sólo que mi hermano mayor solo me da la mano, por eso no le mencioné.

Vivan los medianos! que ni la confianza que le dan al mayor ni los privilegios del pequeño!

Un beso

klimtbalan dijo...

Precioso!!Cuando me arrope al acostarme, pensaré en tus palabras.
Un besazo muy sentío!

aguacateyfresas dijo...

Es bueno aprender a observar, pero por sobre todo para aprender a disfrutar de la vida con alegría.
saludos.