29/12/12

Crecer


Me toca a mi. Sin ficción, sin palabras buscadas ni ordenadas. Hablo yo desde lo más tierno de mi corazón. Estoy viviendo el final de una etapa. He dado el pecho a mi hijo durante dos años y dos meses. Ha sido lo más hermoso, relajante y gratificante que he hecho en toda mi vida. Estoy contenta de que haya sido así. No puedo explicar la alegría tan grande que tengo y a la vez, la tristeza tan profunda que me produce pensar que nunca más voy a tenerlo de esa manera tan amorosa, tan íntima, tan pegadito a mi, mirándome con esos ojos dulces. Habrá, desde luego, muchos otros momentos de cercanía y conexión, pero nunca iguales. Eso es bueno, significa que él ha crecido. 
He alimentado a mi hijo, le he dado calor, seguridad, paz, confianza, amor. Y él me lo ha dado todo. Todo lo inmenso cada vez que se prendía a mi. Me siento plena. 

Gracias, mi amor, por hacerme tan feliz.

Fotografía: M.M.P. Sin ti, imposible.

5 comentarios:

Isabel dijo...

Casi ni me atrevo a entrar en este momento tan íntimo.

¡Qué niño tan hermoso y que guapura la de su madre!

Gracias por este tierno recuerdo. Me alegra mucho tu felicidad, que esto también hay que pregonarlo a los cuatro vientos.

Abrazos y besitos, me voy de puntillas.

klimtbalan dijo...

Felicidades a los dos...

Lucía dijo...

Oh, qué tierno momento :)
qué palabras tan dulces y qué bonita foto.

Un abrazo

Gracia dijo...

Mucho ánimo y amor para esta nueva etapa, que seguro te recompensará de muchas otras formas, ya verás!

virgi dijo...

¡Qué preciosidad de foto! Se le ve tan dulces, tan unidos, tan serenos.
Esos momentos son la columna vertebral de nuestra vida.
Una pareja preciosa.
Un par de besos, tiernos y emocionados.